martes, 28 de octubre de 2014

Memorias en la Fundación. @fundacionmarch Cristina García Rodero con Iñigo Alonso.

Fundación Juan March
Salón Azul
Calle Castelló 77
Lunes 17 de noviembre a las 19:30 horas
Acceso libre hasta completar aforo.
Más información en www.march.es



Esta nueva iniciativa se desarrolla como una charla que se emite en directo a través de nuestra página web (Radio March). El entrevistador es el periodista Íñigo Alfonso, quien desde 2001 trabaja en RNE donde ha desempeñado diferentes funciones en las áreas de economía e información nacional y dirigió el informativo nocturno 24 Horas. Ha sido editor adjunto del Telediario primera edición de TVE. Actualmente coordina el área parlamentaria de los servicios informativos de RNE.

Emulando una entrevista radiofónica, con sintonía propia, los protagonistas son destacadas personalidades provenientes de diferentes ámbitos de la cultura que fueron destinatarios de becas o ayudas de la Fundación, con las que iniciaron su carrera o avanzaron en el desarrollo profesional en sus respectivas disciplinas. Con el relato de su experiencia, la Fundación Juan March pretende que el protagonismo esté centrado en la figura y la trayectoria del invitado y con ella retratar también la evolución de un país, "fotografiar" la España de los años 50, 60 o 70 y proyectarla en la actual. Esta es la razón por la que se ha escogido este nombre para la actividad, "Memorias de la Fundación": un espacio para recordar los orígenes de destacadas trayectorias profesionales y porque los resultados de estas becas están reflejados en una memoria o tesis final depositada en la Fundación.

lunes, 27 de octubre de 2014

Avance: @museothyssen Impresionismo americano.

Museo Thyssen-Bornemisza
Pº del Prado 8
Del 4 de noviembre de 2014 al 1 de febrero de 2015.
Más información en www.museothyssen.org

William Merritt Chase
El quimono c. 1895 Óleo sobre lienzo. 89,5 x 115 cm
Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid

A raíz de la exposición de impresionismo francés organizada por el marchante Paul Durand-Ruel en Nueva York en 1886, los artistas americanos comenzaron a hacer uso de la nueva pincelada, los colores brillantes y los efectos fugaces propios del movimiento francés; muchos de ellos, decidieron incluso viajar a París para conocer el impresionismo de primera mano.

Esta exposición será la primera ocasión de poder contemplar en España una muestra dedicada a la expansión del impresionismo en Norteamérica. Su comisaria, Katherine Bourguignon, conservadora de la Terra Foundation for American Art Europe, rastrea a través de unas sesenta pinturas el modo en que los artistas norteamericanos descubrieron el impresionismo entre las décadas de 1880 y 1890, así como la interpretación propia de este estilo que desarrollaron hacia 1900.

La exposición se presentará primero en el Musée des Impressionnismes Giverny, en la primavera de 2014, en las National Galleries of Scotland (Edimburgo) durante el verano y, a partir de noviembre, en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid.

Esta exposición ha sido organizada por el Musée des impressionnismes Giverny y la Terra Foundation for American Art, en colaboración con las National Galleries of Scotland y el Museo Thyssen-Bornemisza.

Con el generoso apoyo de la Terra Foundation for American Art.

Avance: #Alcala31 Chema Madoz

Consejería de Empleo, Turismo y Cultura CAM.
Sala Alcalá 31
Acceso gratuito
Mayo / Agosto de 2015
Más información en www.madrid.orgwww.chemamadoz.com

Sin título, 2014
Fotografía © Chema Madoz


Comisario: Borja Casani

La exposición se centra en un recorrido por la obra realizada entre los años 2008 y 2014 en los que Madoz ahonda y amplía las claves que han marcado su línea de investigación fotográfica de los últimos años. Si la poética del objeto ha sido el eje sobre el que ha vertebrado la construcción de su diálogo desde hace tiempo, en esta selección, podremos ver cómo los referentes e influencias se van abriendo a la presencia de la naturaleza, la aparición de la figura animal, la inclusión del dibujo como otra forma de representación o la aparición del texto como un vehículo natural de la imaginación.

En definitiva, una obra en la que realidad e ilusión conforman una imaginería de difícil clasificación donde la certidumbre muestra su fragilidad.

Chema Madoz (Madrid, 1958), es uno de los fotógrafos más relevantes de la escena artística española que disfruta además de reconocido prestigio internacional. En 1983 realiza su primera muestra individual en la Real Sociedad Fotográfica de Madrid y desde 1990 comienza a desarrollar su poética de objetos, tema que será una constante en su fotografía hasta la fecha.

Ha sido galardonado con numerosos premios como el Premio Nacional de Fotografía (2000) y el Premio de Fotografía de la Comunidad de Madrid (2012), entre otros. Sus obras forman parte de museos y colecciones como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, la Fundación Telefónica, el Centro Andaluz de Fotografía, la Fundación Juan March, el IVAM, el Ministerio de Cultura y el Fine Arts Museum de Houston.

sábado, 25 de octubre de 2014

Avance: @museodelprado Dibujos españoles en la Hamburger Kunsthalle: Cano, Murillo y Goya.

Museo del Prado
Calle Ruiz de Alarcón 23 (pº del Prado).
Del 30 de octubre de 2014 al 8 de febrero de 2015
Más información en www.museodelprado.es

Pareja con sombrilla en el paseo (1795-97).
Francisco de Goya. Hamburger Kunsthalle, Kupferstichkabinett.
 © Hamburger Kunsthalle/bpk. Photo by Christoph Irrgang

Tras su presentación en el Meadows Museum de Dallas, el Museo del Prado reunirá por primera vez casi la mitad de los dibujos de la colección de la Kunsthalle de Hamburgo, institución que posee una de las colecciones de dibujo español más importante fuera de España. Una colección, formada por casi dos centenares de dibujos, que es representativa del dibujo español desde el siglo XVI a comienzos del XIX.

Reunida en Sevilla a comienzos del siglo XIX, fue vendida en el mercado londinense y adquirida por el museo alemán en 1891. Con un mayoritario conjunto de dibujos sevillanos, destacan los nombres de Cano, Murillo, Valdés Leal, Castillo y Schut, pero también Goya está presente en esta colección con un nutrido conjunto de dibujos, entre los que destacan algunos preparatorios para su serie de copias de los retratos de Velázquez.

Esta exposición y el catálogo razonado que la acompaña, editado también en inglés, plantean algunas de las principales cuestiones relacionadas con el mundo del dibujo como su valor como expresión autónoma, su empleo en el proceso creativo de la obra artística y como instrumento de formación, el coleccionismo de dibujos en el siglo XVIII y XIX y el problema de las atribuciones.

viernes, 24 de octubre de 2014

Avance: @mapfreFcultura Alvin Langdon Coburn

Fundación Mapfre
Sala Bárbara de Braganza
Calle Bárbara de Braganza 13 (pº de Recoletos 27).
Del 12 de diciembre de 2014 al 15 de febrero de 2015
Acceso gratuito
Más información en www.fundacionmapfre.org

Alvin Langdon Coburn. The Amphitheatre, Grand Canyon, 1912.
Cortesía George Eastman House.

A partir del 12 de diciembre, FUNDACIÓN MAPFRE presentará en la Sala Bárbara de Braganza la obra de Alvin Langdon Coburn (Boston, 1882-Gales, 1966), uno de los más célebres fotógrafos pictorialistas del siglo XX. Miembro del grupo “Photo-Secession” optó por retratar la vibrante vida de la ciudad de comienzos del siglo XX, lo que le diferenció del resto de componentes del grupo que se especializaron en retratos, desnudos y paisajes más típicos de la fotografía pictorialista. Sin embargo, a partir de 1917 Coburn desarrolló su pasión por la fotografía mística y religiosa, abandonando el estilo que le había hecho famoso, y produjo una fotografía más simbólica, abstracta y experimental.

jueves, 23 de octubre de 2014

Avance: #CA2M @ComunidadMadrid “Orden inconcluso”, una exposición de Carlos Garaicoa.

Centro de Arte Dos de Mayo (CA2M).
Av. de la Constitución 23
Móstoles - Madrid
Acceso gratuito
Del 23 noviembre de 2014 al 8 de marzo de 2015
Más información en www.ca2m.org - www.carlosgaraicoa.com - www.madrid.org/agenda-cultural


El CA2M Centro de Arte Dos de Mayo de la Comunidad de Madrid está preparando una exposición del artista cubano residente en España Carlos Garaicoa. La muestra, que llevará por título Orden inconcluso, está comisariada por el recientemente nombrado director del Malba (Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires), Agustín Pérez Rubio. Se podrá visitar a partir del 23 de noviembre de 2014 hasta el 8 de marzo de 2015.

Orden inconcluso reunirá una selección de trabajos de Carlos Garaicoa que incluye fotografía, instalaciones y objetos, en los que el artista reflexiona sobre las distintas realidades económica y política de dos de los países donde ha vivido: Cuba y España. En estas obras la arquitectura y la ciudad aparecen como un telón de fondo o escena desde donde se dan, a modo de teatro, acciones que reivindican el sentir ciudadano, como las manifestaciones o las pintadas en muros.

La muestra intenta poner en relación los grandes proyectos sociales de la arquitectura de décadas pasadas y las nuevas estructuras macro económicas, con las micro-realidades ciudadanas, es decir, con las reivindicaciones de los ciudadanos. Todo ello en un recorrido que va desde lo más sencillo y sensible como es la calle y el ciudadano a las altas esferas de lo político y económico como son los bancos y los gobiernos. Los proyectos utópicos que se incluyen en la exposición se relacionan con los muros de las ciudades donde sus habitantes claman un nuevo orden estructural y no sólo político o económico. Piezas como Saving the Safe (Bundesbank) y Saving the Safe (Banco de España), son el reflejo del poder financiero, mientras que otras obras reflejarán el sentir ciudadano. Es el caso de las alcantarillas que estarán situadas en las calles alrededor del CA2M y desde donde el artista increpará al espectador con nuevos eslóganes.

La exposición pretende trazar varias líneas conceptuales entre diferentes épocas de la obra de Carlos Garaicoa a través de una precisa selección de los trabajos, que tienen como denominador común tanto la economía y la arquitectura como el poder, el control y la utopía. Además, ofrece una nueva serie de piezas realizadas ex profeso para este proyecto que intentan ahondar y enmarcar más profundamente esta intención del artista en conectar diversas realidades políticas y económicas que le han tocado vivir.

Tras su paso por el CA2M, la muestra podrá verse a lo largo de 2015 en el Museo Nacional de Noruega (Oslo) y en Villa Stuck (Múnich).

Orden inconcluso se presenta en paralelo a Orden aparente, otra exposición de Carlos Garaicoa -inaugurada en el mes de octubre- en la Fundación Botín, comisariada por Vicente Todolí. Por ello se publicará un catálogo en dos volúmenes que recogerá las obras de ambas muestras, junto a algunos proyectos anteriores de Garaicoa, permitiendo profundizar más en los procesos e investigaciones del artista referente a estas temáticas que abordan ambas exposiciones.

Visita a : Juan Luis Moraza "república". @museoreinasofia

Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS).
Edificio Sabatini
Planta 3ª
Del 15 de octubre de 2014 al 2 de marzo de 2015.
Más información en www.museoreinasofia.es 



Comisario: João Fernandes
Coordinación: Soledad Liaño





Juan Luis Moraza (Vitoria 1960) presenta en el Museo Reina Sofía tres proyectos diferentes que ha ido realizando en los últimos años. Estas series, tituladas  RepercusionesImplejidades y Software han ido rodeando de forma latente un espacio donde cuerpo, sujeto y vínculo se reflejan en una encrucijada común. 



La noción de república sirve para desarrollar esas tres series en una especie de confederación de reflejos y desde ellas, comprender algo de la complejidad de la subjetividad y de las sociedades contemporáneas. Bajo este cruce de caminos, el artista plantea el concepto de república como una confluencia de modelos orgánicos, computacionales y políticos, para la comprensión de la complejidad simultáneamente descentralizada y jerarquizada inherente tanto al sujeto humano, como a sus vínculos.

Doctor en Bellas Artes por la UPV-EHU (1994), Moraza es profesor titular del Departamento de Escultura de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Vigo y ha ejercido la docencia en la Universidad del País Vasco.


 Ha representado a España en la Expo 92 de Sevilla, en la Bienal de São Paulo de 1994 y en Bienal de Venecia de 2001 y  realizado exposiciones individuales en museos, galerías y centros de arte. Su obra está presente en multitud de espacios públicos y privados y en Museos como el Guggenheim, el Museo Reina Sofía, ARTIUM, y colecciones como la de Rona Hoffman, la colección Dona & Howard Stone, o la colección Helga de Alvear, entre otras

martes, 21 de octubre de 2014

#JazzMadrid @FestJazzMadrid @CondeDuqueMAD JazzMadrid 2014

Varias sedes (aunque el grueso del festival se realizará en el Conde Duque).
Más información festivaldejazzmadrid.com y programa



El jazz a cada paso

Que el fenómeno del jazz –un estilo musical difícil de definir- ha tenido una poderosa impronta desde principios del siglo XX no es una noticia de última hora. Y tampoco un descubrimiento digno de celebrar. Sí es importante subrayar, en cambio, que, por todo ello tal vez, por la importancia que rompiendo rutinas han tenido y tienen las culturas llegadas desde el continente africano, el jazz se ha tornado ubicuo, está en todas partes.

El jazz es música, pero también puede ser poesía, cine, fotografía, literatura. Son abundantes las películas que incluyen en su banda sonora toda clase de estándares del estilo musical afroamericano. En la televisión, por seguir con los ejemplos, la trompeta de un imitador de Chet Baker nos sugirió hace algunos años las bondades que tenía el consumo de una bebida sin alcohol, y la cartelería, con imágenes de jazzistas en plena acción, se multiplica en decenas de establecimientos dedicados a la restauración.

El jazz está, en efecto, muy cerca de nosotros, en todas partes, nos rodea a cada paso que damos como nadie hubiese pensado que lo haría nunca. Hace años que los que nos ocupamos de su discurrir natural, el de su historia y el de su presente, también hablamos y escribimos acerca de otras tentativas estéticas que le son afines. Quien disfruta con las fotografías de William Claxton o con las pinturas de Romare Bearden, también lo hace con los conciertos sacros de Duke Ellington, con las temperamentales entregas de Roland Kirk o con las excentricidades de Sun Ra y Cecil Taylor. Es más: quien dé por bueno el hecho de que, durante años, el jazz ha vivido en un universo de endogamias, repleto de formulaciones excluyentes, también deberá reconocer que hoy son muchos los músicos, los críticos y, sobre todo, los aficionados que han terminado con esa rutina. El festival que ahora alberga Conde Duque apuesta por un jazz abierto, sin prejuicios, un jazz autosuficiente, pero también conectado con otras manifestaciones artísticas.



Es claro que a los artistas que muestran ahora sus obras en Madrid les interesa la música de jazz, pero también los personajes y situaciones que inspira el jazz a la novela negra, la estructura sonora que suministra cuerpo y consistencia a la poesía beat, la razón por la que las películas de Woody Allen demandan la presencia de clásicos del swing en su banda sonora. El objetivo es escenificar un jazz tan abierto como el ánimo de quienes se regocijan con él. Y el sumario de esta muestra es fiel reflejo de esas aspiraciones.

Su muestrario de actividades –tan variadas como los gustos de todos ustedes- centra atenciones en los trabajos de un puñado de artistas de ideas tan fijas como claras: agarrar el presente por la cola hasta alumbrar una obra cuyos colores y luces testimonien la fecha en que vivimos. A través de voces tan originales –y heterogéneas- como las que componen el cartel que hemos preparado para ustedes, pretendemos que esta música se reciba nítida y con la fuerza de los ciclones. Y que sea disfrutada por el mayor número posible de personas.

Luis Martín
Director artístico de JAZZMADRID14
Festival Internacional de Jazz de Madrid

"When lights are low", el viaje al interior del complejo y fascinante mundo del jazz de Esther Cidoncha.

Christian Scott 2010 © Esther Cidoncha
Más información en www.lafabrica.comecidonchafotosdejazz.blogspot.com.es


La Fábrica publica When Lights are Low. Retratos de Jazz, un volumen en el que la fotógrafa Esther Cidoncha recorre los escenarios donde el jazz cobra vida cada noche a lo largo de más de 20 años de fascinación y trabajo fotográfico. Con los grandes clubes y festivales de Europa y Norteamérica, Cidoncha retrata tanto a los grandes del género como a aquellos a los que la fama les ha sido esquiva. Con su fotografía en blanco y negro, ofrece el más fidedigno retrato del músico de jazz en su elemento y más allá de los convencionalismos. Desde los años 90 hasta nuestros días, el libro reúne fotografías inéditas de mitos del jazz como Art Farmer, Kenny Barron, Benny Carter, Lionel Hampton, Casandra Wilson o Joe Lovano entre más de 150 músicos.



A lo largo de sus 232 páginas, la cámara de Esther Cidoncha recorre los escenarios donde el jazz cobra vida cada noche: Nueva York, Nueva Orleans, Newport, Copenhague, Berlín, Roma, Londres, París, Ámsterdam, Barcelona, Madrid, Valencia, San Sebastián, entre otras ciudades. Un viaje al interior del complejo y fascinante mundo del jazz, que contiene también textos de Antonio Muñoz Molina, Wadada Leo Smith, Chema García Martínez y José María Díaz-Maroto especialmente escritos para este libro.

Tras 25 años fotografiando el mundo del jazz, Esther ha reunido una selección de sus fotografías en un volumen formado por 180 instantáneas, ordenadas en orden cronológico, realizadas entre 1990 y 2014. Su objetivo está presente sobre el escenario, pero también durante la imprescindible prueba de sonido antes del concierto o en la intimidad del camerino. Los músicos son, para Esther, una fuente de inspiración continua y sus retratos son el producto de la fascinación que siente por el músico de jazz y su entorno.

Barry Harris 1991. © Esther Cidoncha

«El buen fotógrafo de jazz es el que retrata la condición entre profetas solitarios y jornaleros cumplidores de los músicos, entre visionarios y marginales, asentados magníficamente en el dominio del oficio y en el placer a la vez individual y colectivo de la música y a la vez transeúntes sin pausa, gastados por los viajes, un poco perdidos en teatros o clubes en los que quizás actuarán una sola noche, en ciudades de las que raramente llegan a ver algo más que un hotel a deshoras y un local con camerinos casi siempre mediocres. […] Esther Cidoncha sabe captar tan agudamente en los músicos de jazz, y que es tan particular de ellos», escribe Antonio Muñoz Molina en el texto Fotos sonoras.

«Observando ahora las bellas fotografías que Esther Cidoncha nos ofrece en este libro, veo una conexión real entre el ayer y el mañana, los viejos músicos y los nuevos. Puedo reconocerme en ellas, pero no me veo como yo, porque la fotografía transforma la realidad en otra cosa. Quizá sea eso lo que llamamos «arte». Miro una imagen de mí mismo, pero controlada por la artista que ha trabajado con ella, de modo que la veo estrictamente como una imagen; no soy yo realmente, aunque se parece a mí. Digámoslo así: la imagen sobre el escenario soy yo, pero no llego a ser yo. Definitivamente, yo soy la foto. Hay dos realidades», afirma el trompetista Wadada Leo Smith en el texto introductorio Una experiencia viva.

Sobre la autora
Esther Cidoncha nació en Orán, Argelia. Su afición al jazz y a la fotografía le llevó a realizar sus primeros retratos de músicos en 1990, en Valencia, ciudad en la que vivió hasta 1999, año en que se trasladó a Madrid. Con su cámara ha recorrido los principales clubes y festivales de jazz europeos y nacionales, así como de Newport, Nueva York y Nueva Orleans, y ha retratado a infinidad de músicos de jazz, ate­sorando a día de hoy varios miles de negativos que dan fe de su tenacidad y su talento. Sus fotografías se han expuesto en los festivales de jazz de San Sebastián, Madrid, Valencia, Alicante, Móstoles, Getxo y Ribadeo. Colabora de forma habitual con la prestigiosa revista Cuadernos de Jazz y diversas webs especializadas, así como con diferentes clubes de Madrid. Además de fotógrafa, ha sido directora de Arte y bailarina de ballet clásico y danza contemporánea, experiencia decisiva a la hora de componer y buscar la plasticidad en sus fotografías.

lunes, 20 de octubre de 2014

Presentación: Hubert de Givenchy @museothyssen @givenchy

Museo Thyssen-Bornemisza
Pº del Prado 8
Del 22 de octubre de 2014 al 18 de enero de 2015
Más información en www.museothyssen.org



Asesor del proyecto: Philippe Venet
Comisario: Eloy Martínez de la Pera
Comisaria técnica: Paula Luengo, Área de Conservación Museo Thyssen- Bornemisza

Hubert de Givenchy y Audrey Hepburn,
 en una prueba de vestuario
para el estreno de la película Historia de una monja
(Fred Zinneman, 1959).
 Fotografía © Corbis Images
El Museo Thyssen-Bornemisza presenta, desde el 22 de octubre de 2014 hasta el 18 de enero de 2015, la primera gran retrospectiva del modista francés Hubert de Givenchy, un creador esencial del siglo XX y leyenda viva de la historia de la alta costura. La exposición, primera incursión del Museo en el mundo de la moda, está ideada por el propio Givenchy y ofrece por ello un enfoque excepcional de sus creaciones a lo largo de casi medio siglo, desde la apertura en 1952 en París de la Maison Givenchy hasta su retirada profesional en 1996. El diseñador ha seleccionado alrededor de un centenar de sus mejores vestidos, procedentes de museos y colecciones privadas de todo el mundo y muchos de ellos inéditos para el público, que dialogan en las salas con un conjunto de obras de las colecciones Thyssen-Bornemisza.

Desde la fundación de su propia casa de costura, las colecciones de Givenchy han cosechado un éxito continuado. Admirador de la obra de Cristóbal de Balenciaga, de él heredó una forma de hacer y de entender la costura que se caracteriza por la pureza de líneas y volúmenes. Givenchy fue el primer diseñador en presentar una línea de prêt-à-porter de lujo en 1954 y sus diseños vistieron a algunas de las grandes personalidades del siglo XX, como Jacqueline Kennedy, Wallis Simpson, Carolina de Mónaco o su gran amiga Audrey Hepburn.



La exposición dedica un capítulo especial a esta fructífera relación profesional y de amistad que se inició en 1954 y se prolongó durante toda la vida de la actriz. Audrey vistió sus diseños en algunas de sus películas más conocidas, como Sabrina, Una cara con Ángel o Desayuno con diamantes, y declaró que “la ropa de Givenchy es la única con la que me siento yo misma. Es más que un diseñador; es un creador de personalidad”. Hepburn sirvió también de imagen para el primer perfume de la Maison Givenchy, L ́Interdit, que se presentó en 1957 y para cuya campaña la estrella fue inmortalizada por el fotógrafo Richard Avedon.


Como coleccionista él mismo de pintura de los siglos XVII y XVIII, además de obras de artistas de comienzos del siglo XX, Givenchy ha reconocido en numerosas ocasiones la influencia de la pintura en su trabajo; ejemplo de ello es el hecho de que sus creaciones aúnan la elegancia clásica de la alta costura con el espíritu innovador del arte de vanguardia. Este aspecto, no siempre fácil de reflejar, sale a la luz en las salas a través de los diálogos que sus vestidos establecen con una selección de obras escogidas de artistas como Zurbarán, Rothko, Sargent, Miró, Robert y Sonia Delaunay o Georgia O ́Keeffe. La exposición presenta sus contenidos mediante un recorrido abierto e intuitivo, basado en referencias y conexiones temáticas, conceptuales y estéticas, subrayadas en muchos casos por ese diálogo con los cuadros del Museo.

Creaciones innovadoras y primeros grandes éxitos

El recorrido empieza con un primer espacio dedicado a mostrar los comienzos de la Maison Givenchy, en 1952, con piezas destacadas de la que fue la primera colección en su propia casa de costura. Destaca entre ellas la famosa blusa Bettina, llamada así en honor de una de las modelos más bellas de la época y buena amiga del diseñador. Confeccionadas con un material tan económico como la tela blanca de algodón de camisa masculina, con cuello abierto y mangas adornadas con bordado inglés, estas blusas destilaban elegancia y belleza y constituyeron el primer gran éxito en su carrera y un primer paso en su consolidación internacional. A la blusa Bettina le siguieron otras creaciones surgidas de una imaginación adelantada a su tiempo, como unos vestidos de noche con el cuerpo suelto que podían llevarse también con falda o pantalón; elementos intercambiables que se dejaban a la imaginación y estilo de las clientas para combinarlos entre sí, de ahí su nombre: Separates.



Una fantástica selección de vestidos cortos, piezas de indumentaria en piel y delicados trajes en seda y lamé protagonizan las salas siguientes para mostrar una de las principales enseñanzas de su maestro Balenciaga, la importancia de los tejidos. Este trabajo con los distintos materiales junto al tratamiento cromático que les daba, por ejemplo a las pieles, hicieron de él un diseñador innovador y rupturista, pero sin perder nunca de vista la elegancia y la sencillez esencia de su talento. Esta parte del recorrido culmina con una muestra de vestidos que combinan el blanco y el negro, introduciendo ya aquí la que será una de sus mayores señas de identidad: la maestría en el trabajo con el color negro.

Grandes clientas

El núcleo de la exposición está dedicado a mostrar las creaciones para algunas de sus principales clientas, figuras esenciales para contar y mantener una carrera continuada de éxito a lo largo de toda la vida de un modista. Destacan entre ellas cuatro mujeres icónicas de la historia de la moda que fueron además grandes amigas de Givenchy: la duquesa de Windsor, la princesa Grace de Mónaco, Jacqueline Kennedy y, principalmente, la actriz Audrey Hepburn, su musa y embajadora de su marca desde que se conocieron en 1954. Muchas de las piezas exhibidas forman parte de la historia del cine y de la memoria visual del siglo XX, como el vestido que llevó Jackie Kennedy en la recepción oficial que dio el general De Gaulle durante la visita oficial a Francia del presidente de los EE.UU., John Fitzgerald Kennedy, en 1961; o el vestido negro de Audrey Hepburn en la película Desayuno con diamantes, de ese mismo año. Junto a otras creaciones que Givenchy realizó para numerosas actrices y películas, estos vestidos subrayan la importancia del cine en la carrera del diseñador como excelente plataforma de proyección internacional.



A continuación, el recorrido avanza a través de una selección de trajes que muestran el trabajo preciosista y artesanal en bordados y muselinas, presentes en piezas como los déshabillés, hasta llegar a otra de las señas de identidad del estilo Givenchy: la elegancia en el uso del color. Es aquí donde se puede observar de forma especial la influencia en sus diseños de los grandes pintores de la historia y cómo ha sido capaz de trasladar y transformar lo expresado en determinados lienzos, como las dos obras de Sonia y Robert Dealunay presentes en este espacio, haciéndolos suyos y dando lugar a algunas de sus creaciones más destacadas. Estas conexiones continúan en la sala siguiente, donde se establece un diálogo directo entre cuadros de Miró, Rothko, Ernst, Fontana o van Doesburg con algunos de sus vestidos más espectaculares.

Trajes de novia y vestidos de noche

Dos de los más importantes conjuntos de creaciones por los que alcanzó mayor fama internacional, los trajes de novia y los vestidos de noche, son los protagonistas absolutos del siguiente espacio. Los primeros han sido y siguen siendo una seña de identidad de la Maison Givenchy y han marcado durante años el estilo de este tipo de creaciones. Una selección de estos extraordinarios vestidos de novia, realizados en diferentes épocas y presentados con un atractivo montaje escenográfico, permitirá apreciar de nuevo el carácter innovador y rupturista de Givenchy en perfecta sintonía siempre con la belleza intemporal de la elegancia clásica.

Y frente al blanco inmaculado de los trajes de novia, otra de las cimas de su talento: las creaciones para la noche, donde el negro, su color fetiche, destaca por encima del resto de tonos. Fue Givenchy quien consiguió por primera vez una maestría inigualable en el trabajo impecable del color negro con la culminación y popularización del famoso ‘little black dress’, una pieza de indumentaria que se convirtió desde entonces en indispensable en cualquier armario. En estos vestidos de aparente sencillez es donde mejor se aprecia la pureza de líneas y volúmenes que el maestro Givenchy sabía dotar a sus creaciones bajo la permanente influencia de Balenciaga.



Ante la atenta mirada de las grandes top models de los años ochenta fotografiadas por Joe Gaffney, el recorrido termina con unos trajes llenos del glamour de aquella época, uno de los últimos grandes momentos de la historia reciente de la moda.

Hubert de Givenchy

Hubert de Givenchy, 1960
Fotografía © Robert Doisneau
El conde Hubert James Marcel Taffin de Givenchy nació en 1927 en el seno de una familia aristocrática y protestante en la localidad francesa de Beauvais. Criado y educado por su madre y su abuela materna tras el fallecimiento de su padre, fue de ellas de quienes heredó su pasión por los tejidos. Tras confirmar su vocación durante los desfiles de alta costura de la Exposición Mundial de 1937, comienza sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de Paris en 1944. Poco después, amplía sus conocimientos de la mano de diseñadores como Jacques Fath, Robert Piguet, Lucien Lelong o la vanguardista Elsa Schiaparelli. En 1952 funda en París su propia casa de costura, la Maison Givenchy, con el lanzamiento de una sorprendente y revolucionaria colección que obtuvo inmediatamente un gran éxito por su innovación frente a otros diseños más conservadores del momento.


Poco tiempo después conoció a Cristóbal Balenciaga, su gran amigo y maestro, del que se siempre se ha declarado un absoluto admirador y al que reconoce como fuente de inspiración. Ese cariño tan especial por Balenciaga es una de las conexiones de Givenchy con España, que se ha manifestado en numerosas ocasiones, como en su decidido apoyo a la creación del Museo Cristóbal Balenciaga, de quien es además Presidente Fundador de su Fundación. Por esta encomiable labor y por otros méritos, como sus donaciones al Museo del Traje de Madrid, el gobierno español galardonó a Hubert de Givenchy con la Orden de las Artes y las Letras en el año 2011. Tras décadas de éxito y reconocimiento, Givenchy vendió su firma en 1988 al grupo empresarial Louis Vuitton Moët Hennessey (LVMH) y se retiró definitivamente siete años después.