Calle Alcalá 31
Del 19 de octubre de 2010 al 16 de enero de 2011.

Vendedora de pavos.
La exposición se compone de 120 fotografías originales del fotógrafo Martín Santos Yubero (Madrid, 1902-1992), positivadas en grandes formatos en los talleres de Castro Prieto, a partir de los negativos originales que se conservan en el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid.
Santos Yubero fue uno de los miembros más notables de la segunda generación de grandes reporteros gráficos madrileños, integrada por figuras de la talla de Alfonso, Vilaseca, Cortés, los hermanos Benítez Casaus, Díaz Casariego, Albero y Segovia Díaz Palomo y Cervera. Por la naturaleza de su trabajo, Santos Yubero registró con sus cámaras la vida íntima y pública de Madrid, el verdadero kilómetro cero de la Patria, en la que entonces tenían lugar todos los grandes acontecimientos históricos del siglo XX, desde la propia remodelación urbana de la ciudad, hasta la dictadura primorriverista, la dictablanda de Berenguer, la trémula esperanza republicana, los años terribles de la Guerra Civil, los días oscuros de la posguerra y la realidad mezquina de la larga noche de piedra del franquismo.
Pero en la obra de Yubero no sólo asoman los grandes hechos históricos. En sus fotografías encontramos, como en un espejo, el reflejo fidedigno de la vida cotidiana de Madrid, sus celebraciones y días de luto, el bullicioso 14
enjambre popular de sus espacios públicos, el mundo de la farándula, el deporte y el espectáculo sicalíptico, la vida de sus cafés y Ateneos, la huella de la menesterosidad, la represión multiplicada en las cárceles de la guerra y la posguerra, el mundo taurino, en fin, que tan magistralmente supo captar el fotógrafo.
Martín Santos Yubero nació en Madrid, en el umbral del siglo XX. Podría haber formado parte de la nutrida tropilla de maleantes barojianos que se ganaban entonces la vida en los suburbios de legalidad, pero optó por ingresar como aprendiz en un estudio de fotografía. En 1920 estrenó una Kodak de cajón –veinte pesetas le costó-, que no cambió hasta que un representante alemán de comercio le trajo su primera cámara de reportajes: una Rodeston de 10x15. Con ella realizó sus primeros reportajes, que le sirvieron para que Delgado Barreto, entonces director de La Nación, diario oficioso de la Dictadura del general Primo de Rivera le llamase para formar parte de la redacción. Sus primeros trabajos no pasaron de rutinarios, hasta que la proclamación de la República abrió las puertas de un nuevo tiempo, más profesional y decididamente comprometido. Fueron los años en que se rompieron para él los frágiles anclajes laborales que mantenía con La Nación, y debió entonces competir con los grandes reporteros madrileños de su generación. Pese a la proliferación de diarios y semanarios ilustrados que se editaron en aquellos años, nunca dejó Santos Yubero de trabajar por libre, lo cual le permitió colaborar en medios de distinta tendencia ideológica, desde Ahora, hasta ABC, Estampa o el diario Luz, que entonces dirigía Corpus Barga. En 1933, se unió al equipo de redacción del recién creado Diario de Madrid. En aquel mismo año comenzó a combinar el uso de su cámara de gran formato, con una Contax de 35 mm. En 1934, Vicente Gállego le llamó para hacerse cargo del servicio gráfico del diario Ya. Cuando se inició la Guerra Civil, el diario Ya fue incautado y debió volver a usar sus viejas cámaras de placas, con las que trabajó durante los años de la contienda, en sociedad con los hermanos Benítez Casaus. Con ellos creó una Agencia que enviaba sus fotografías a La Voz, La Libertad, Crónica y al diario ABC Republicano.
Acabada la Guerra Civil, volvió Santos Yubero a su antiguo trabajo en el diario Ya, en el que dirigió un magnífico equipo de profesionales que cubrieron todos los hechos importantes de aquellos años oscuros: escenas callejeras, 15 inauguraciones, y reportajes deportivos, teatrales y taurinos. “Fueron los años más sosos de mi vida profesional, ya que bajo la dictadura del general Franco, pocas cosas importantes nos estaban permitidas a los fotógrafos”, declaró el propio Santos Yubero en 1981. Pero, con sus olvidos y omisiones, en las miles de fotografías realizadas por Yubero y su equipo en aquellos años de penitencia, nos ofrecen un espejo fidedigno de la vida pública de Madrid, la capital de la gloria, como la llamó don Antonio Machado.
¡Gracias Paco! magnífica noticia, me parece estupendo que se dedique una exposición a este fotógrafo, me la apunto en la lista, en negrita :-)
ResponderSuprimirbesos
mmm me pones los dientes largos con éste tipo de exposiciones, me encantan. Por lo menos ya me he hecho las de Caixaforum y la de Testino, ahora hay que sacar tiempo para las reseñas je je. Un abrazo!
ResponderSuprimirHola, Mercedes. Ésta y la próxima de Telefónica te van a encantar :)
ResponderSuprimirBesos
Hola Carol, a mí también me gustan mucho este tipo de exposiciones. Como le comento a Mercedes, pronto habrá una similar en Telefónica.
ResponderSuprimirEspero leer esas reseñas, a ver qué visión has tenido tú de estas expos.
Un abrazo
Hola Paco...Ante todo gracias por visitar mi blog. La foto está tomada de Photobucket, pero desgraciadamente no conozco al autor.
ResponderSuprimirUn besazo.
Hola, Ana. Gracias a ti por responder. La foto...se parece mucho a una persona que conozco :)
ResponderSuprimirBienvenida al blog.
Besos